Vie. Abr 4th, 2025

El documento, elaborado por los Dicasterios para la Doctrina de la Fe y para la Cultura y la Educación, reconoce que la IA es una herramienta poderosa que puede orientarse hacia fines positivos o negativos. «Como cualquier producto del ingenio humano, la inteligencia artificial también puede ser utilizada para el bien o para el mal», advierte el texto.

Entre sus aplicaciones beneficiosas, el Vaticano destaca su potencial para fomentar la paz y la seguridad entre las naciones, aumentar la productividad y revolucionar el ámbito médico. En el campo educativo, la IA puede convertirse en un «valioso recurso» si se utiliza con prudencia, ya que facilita el acceso al conocimiento y ofrece respuestas personalizadas e inmediatas.


Sin embargo, la Santa Sede no pasa por alto los riesgos asociados al desarrollo tecnológico. Uno de los principales puntos de preocupación es el uso bélico de la inteligencia artificial, en particular los sistemas de armas autónomas y letales. El papa Francisco ya había exigido la prohibición de estas tecnologías durante la cumbre del G7 en Italia en junio de 2024.

En el ámbito laboral, el Vaticano advierte que la IA podría «desespecializar a los trabajadores», someterlos a vigilancia automatizada y limitarlos a tareas repetitivas. Además, existe el riesgo de que esta tecnología beneficie desproporcionadamente a unos pocos, mientras empobrece a muchos, especialmente si se utiliza para reemplazar a los trabajadores humanos en lugar de complementarlos.

En el sector educativo, el documento critica que muchos programas de IA se limiten a proporcionar respuestas en lugar de fomentar el pensamiento crítico y la capacidad de los estudiantes para resolver problemas por sí mismos.


Uno de los aspectos más alarmantes que aborda el Vaticano es el riesgo de que la IA sea utilizada para generar noticias falsas y contenido manipulado, lo que dificulta distinguir entre información real y falsa. «Las consecuencias de tales aberraciones pueden ser muy graves«, señala el texto, destacando el impacto negativo en la sociedad y los procesos democráticos.

Además, la Santa Sede expresa su preocupación por la concentración del poder en manos de unas pocas empresas tecnológicas. Estas corporaciones, sin ser nombradas directamente, tienen la capacidad de ejercer un control «sutil pero invasivo», manipulando las conciencias y afectando el funcionamiento de las democracias.


El documento concluye con un llamado a evaluar críticamente las aplicaciones de la inteligencia artificial en todos los ámbitos, para determinar si contribuyen a promover la dignidad humana, la vocación de las personas y el bien común. «Es decisivo que la tecnología esté al servicio de la humanidad y no al revés», subraya el Vaticano.

Esta postura refleja la preocupación de la Iglesia por guiar a la sociedad en un mundo cada vez más influenciado por la tecnología, recordando que el progreso debe estar siempre alineado con los valores éticos y morales.



foto de portada: Alvesgaspar, CC BY-SA 4.0 https://creativecommons.org/licenses/by-sa/4.0, via Wikimedia Commons.


Visitas: 6

Por admin

Related Post